La vuelta al cole

¿ESTÁ MADURO PARA IR AL COLE?

Durante estas semanas, recibo con frecuencia numerosas consultas sobre el escolarización. 

Son muchas las mamás,  y algunos papás, que dudan de si es conveniente o no llevar a sus peques a un centro educativo, cuando observan llantos, y angustia en estas edades tempranas.

¿Qué hacer? Es la pregunta habitual.
 
Os invito a sustituirla por: ¿qué está sintiendo esta nena de dos, tres añitos, para vivir esta zozobra cada vez que trato de «dejarla» en la escuela infantil?
¿Inseguridad?, ¿miedo?, ¿tristeza ante la separación no deseada?, ¿abandono?
Por supuesto, que no es un capricho. Es un  síntoma, que reclama a gritos nuestra atención.

¿LLamada de atención? 
 
Sí. efectivamente.  Llaman nuestra atención para que les ESCUCHEMOS: «Así, no, mamá».
 
¿Y que ocurre en el adulto?
 
Aparece el conflicto interno: «pero tengo que ir a trabajar». «me han dicho que es bueno para socializarse». etc….Y los consiguientes sentimientos de culpa y dudas dolorosas.
 
Por otro lado, el profesorado, vive una situación de estrés que varía según el grado de sensibilidad individual. 
 
Se indica a los padres, que su actitud es fundamental. Por supuesto que una actitud serena y amorosa, es necesaria. Pero la clave de la respuesta infantil, está en la maduración y preparación de la criatura, para asimilar sin angustia, su primera separación.
 
¿Qué suele ocurrir? 
 
Después de varios días o semanas, deja de llorar. 
¿Se ha adaptado? o ¿se ha resignado? ¿Es forma de empezar una nueva experiencia?
 
Desde la perspectiva de la salud, es fundamental respetar los procesos madurativos infantiles. Es decir, no forzar,ni reprimir, ni ignorar, sus demandas emocionales.
 
Es por tanto FUNDAMENTAL, atender a estas reacciones emocionales que permiten un diagnóstico de la capacidad de la criatura para la separación. 
 
1.Si los progenitores, deciden llevar a su peque a la escuela, deben reflexionar primero, si es una necesidad de la criatura o propia por las razones que fueren.
 
2. Los menores de cuatro años, NECESITAN generalmente (siempre hay excepciones) PERIODOS DE ADAPTACION-INTEGRACION, que varían según su propio ritmo individual.
No es suficiente lo que marca y decide el adulto, sino lo que su proceso interno, requiere para separarse sin miedo ni angustia.
 
3. Debiera haber formación para padres y educadores, en el conocimiento de los procesos madurativos infantiles. Acompañar sin interferir, es la clave para fomentar un apego seguro.
 
Pero esta sociedad estresada. no dispone de tiempo para la infancia. 
 
Y mientras, la Política educativa, ignora las necesidades emocionales de la infancia, mirando para otro lado en lugar de apoyar y crear leyes que apoyen de forma continuada una la maternidad/paternidad  consciente, y saludable. 

LOS HABITOS Y LA CONSCIENCIA

Cada año que comienza, unos más y otros menos, desarrollamos buenos propósitos en diversos ámbitos de nuestra vida: salud, trabajo, idiomas, relaciones, viajes…
Sin embargo, el 80% de estos propósitos, suelen tender a desaparecer en las ultimas semanas de Enero, generando primero frustración y más tarde, profundo olvido…hasta las siguientes campanadas.
¿A qué responden estos «olvidos»?
Entre otros factores, es un hecho comprobado, que a los deseos y fuerza de voluntad, se opone habitualmente el testarudo hábito.
Los hábitos, han creado rutas neuronales en nuestro cerebro, generando respuestas cómodas y automáticas de funcionamiento, siendo por tanto, energéticamente mas económicas: tan sólo hay que dejarse llevar.
No es fácil cambiar.
Además de los hábitos, las creencias individuales y sociales, refuerzan una y otra vez nuestro rutinario comportamiento.
El carácter, esa «manera de ser» automática y defensiva, que modela la percepción de ti y de mi y del mundo, engloba y explica, nuestro funcionamiento cotidiano.
Tenemos el regalo de esta Vida, aqui y ahora.
¿Somos felices?
¿Desarrollamos nuestras potencialidades? ¿Somos creativos?
Quiza, nuestros hábitos, creencias y el propio carácter, nos limiten restringiendo la consciencia, para SER.

Ser conscientes de nuestras necesidades vitales, sin supérfluas creencias que confundan el «ser con tener», nos permite expandirnos mas allá de los límites convencionales.

Ser, implica comprender.COMPRENDER que estamos de paso, y que cada minuto cuenta, cada experiencia no es buena o mala sino una oportunidad para aprender a distinguir, lo esencial de lo aprendido como verdad absoluta en la escuela o la universidad.
Ser, implica AMAR. Y para amar, es fundamental saber escuchar, sin juicio ni prejuicio ni dogma instituido.
Amar, es sentir la esencia en cada ser humano, mas allá de su raza, cultura o género y RESPETARLA..
para ello, es imprescindible VER mas alla de los intereses pólíticos, económicos, religiosos o farmacéuticos, que manipulan, enfrentan y dividen a la humanidad.
Ser, comprender y amar tambien a la NATURALEZA, para respetarla profundamente, antes de que nuestra especie sea sacudida de la faz de la tierra por tanta destructividad a los ecosistemas naturales. Olvidamos que no somos imprescindibles para la vida en el planeta, negando la evidencia de que una tierra envenenada y maltratada, nos devuelve un futuro muy incierto…si las vendas omnipotentes y cegadoras de los ojos de los monopolios mundiales no nos han arrastrado a la inconsciencia mas peligrosa de no ver.

Cada consciencia individual, cada asociacion, grupo o movimiento social, son claves para encontrar el camino hacia un mundo mas sostenible, solidario y con futuro para las generaciones venideras.

Es dificil cambiar los habitos, las creencias y el carácter. Sí. Pero es POSIBLE.
¿Qué puedes hacer?
-Comienza en casa, o en la escuela, escuchando a tu peque, o a tu adolescente.
-Aprende a interactuar por consenso, acuerdos o negociacion.
-Dedicales TIEMPO con presencia real.
Eso es Amar. Eso, es generar PAZ aquí y ahora. Ellos dependen de ti y no olvides que son tu espejo.
No bastan los buenos propósitos ni la declaración de intenciones.
Lo que importa, es la acción consciente y responsable: Con la infancia. El planeta. La Humanidad.
Y en definitiva, contigo y la VIDA que eliges vivir conscientemente,
AQUI Y AHORA. Es posible.